La importancia de los tratamientos tópicos y del microbioma para una sola salud, la nuestra y la de nuestros animales

Autor: Gustavo Machicote Goth (DVM, Responsable Dermapet)

Como todos sabemos, el concepto de microbioma está actualmente en boga y cada día se le da más importancia desde el punto de vista médico.

Este concepto de microbiota ya se conoce desde hace muchos años pero, la gran evolución que se ha producido en la biología molecular, la medicina en general y en la salud pública ha permitido saber, en su justa medida, la importancia de este conjunto de microorganismos. Y aún nos queda mucho por conocer, siendo conscientes que esta microbiota tiene múltiples funciones que con la imparable investigación, cada vez son más.

Pero vayamos a la definición de este concepto. La microbiota es el conjunto de microorganismos (bacterias, arqueas, virus, hongos y protistas), que residen en el cuerpo de los seres vivos multicelulares y que se suelen confundir con el término microbioma, que es mucho más amplio y hace referencia al conjunto de esas comunidades microbianas incluyendo sus genes y metabolitos, así como las condiciones ambientales que les rodean. Estos ecosistemas microbianos se encuentran en el tracto gastrointestinal, genitourinario y respiratorio, la cavidad oral y nasofaríngea, y la piel. Sin embargo, en las últimas investigaciones se pueden haber ampliado las regiones del cuerpo donde se pueden encontrar, incluyendo el Sistema Nervioso Central y hasta los animales recién nacidos y su meconio.

Estas investigaciones también han establecido que la mitad de las células del cuerpo del ser humano serían microbios: 3,8 x 1013 bacterias y 3 x 1013 células, una bacteria por cada célula. Con esto podemos deducir que cualquier animal puede tener la misma cantidad de bacterias que de células corporales convirtiéndonos a todos, incluidos nosotros mismos en, mitad bacterias mitad animales.

Las funciones más importantes de los microbiomas a tener en cuenta son:

  1. Defensa y desarrollo inmunológico
  2. Producción de vitaminas
  3. Colaboración en digestión y metabolismo
  4. Intercambio y regulación de fisiología celular y de órganos
  5. Control etológico con la influencia sobre el SNC, la producción de olores y secreciones

La mayoría de los estudios con respecto a este tema se han realizado en humanos, sin embargo, según algunos trabajos realizados en animales, podemos concluir que existe una similitud muy grande en las conclusiones generales de los mismos.

Estas conclusiones nos confirman que:

  1. La diversidad de microbios en cada organismo es enorme, que la composición es diferente en cada individuo y que hay muchos factores que influyen en su evolución a lo largo de la vida.
  2. En el ser humano habitan más de 10.000 especies bacterianas diferentes, de las que menos del 1% pueden ser potenciales patógenos.
  3. Las comunidades microbianas están compuestas de algunos tipos bacterianos (muy pocos) que son muy abundantes y frecuentes, junto con muchas bacterias distintas pero representadas en pequeño número.
  4. La diversidad microbiana es mayor en el sistema digestivo y en la piel.
  5. La microbiota cambia con la edad dependiendo de muchos factores, incluidos el ambiente donde nacemos y vivimos, la dieta, del uso de antibióticos y de la convivencia con otras mascotas y humanos, etc.
  6. Conforme el animal va creciendo y se va haciendo adulto, la microbiota es cada vez más diversa, pero mucho más estable y más difícil de modificar.
  7. La genética tiene mucho que decir en la composición de esta microbiota y, se sabe que en muchas enfermedades la composición estable de estos microorganismos se altera, agravando la enfermedad o en algunos casos siendo causa de la misma.
  8. Las alteraciones del microbioma también se podrían ver reflejadas en cambios en el comportamiento, habiéndose demostrado en el ser humano que, la composición de esta microbiota puede desencadenar cambios de humor e incluso alteraciones inmunológicas importantes.
  9. Las bacterias tienen un genoma complejo y producen citoquinas que se comunican con el genoma del huésped y sus citoquinas.

Con todo este concepto relativamente novedoso, la medicina veterinaria actual tiene en cuenta este microbioma a la hora de tratar enfermedades, con el fin de no alterarlo o cuidarlo del efecto nocivo de ciertos medicamentos o dietas.

La resiliencia es una capacidad de la microbiota de recuperarse en 7 a 15 días luego de verse afectada por la acción de antibióticos o antisépticos, que la alteran momentáneamente intentando eliminar los microorganismos patógenos que están provocando la enfermedad.

Actualmente existen ciertas estrategias terapéuticas que nos permiten alterar lo menos posible el equilibrio de este microbioma general, como son:

  1. Antibioticoterapia corta y en dosis altas (Shorter is better)
  2. Uso de medicaciones tópicas
  3. Uso de pro y pre-bióticos que favorecen la resiliencias
  4. Evitación de favorecer cepas MRS preexistentes con el uso de antibióticos específicos determinados por estudios de sensibilidad.

En veterinaria, las situaciones en donde se sabe que la microbiota cutánea puede alterarse son:

  1. Inducción directa por parte del individuo (prurito compulsivo por parásitos, nudos o picor de alto nivel de origen alérgico)
  2. Cambios bioquímicos (trastornos digestivos o endocrinos, sustancias vasoactivas, pruritogénicas, paraneoplásicas o medicamentosas)
  3. Cambios físicos (obesidad, pliegues marcados por patrones raciales, alteración de la humedad por estrechez o grasitud por secreciones desordenadas)
  4. Inducción por terceros (mal aclarado, champús irritantes, secado muy caliente y cercano, dieta desordenada o cepillados agresivos)

Manejo terapéutico de dermatosis donde se puede intentar no alterar el microbioma:

Existen situaciones en las que podemos evitar dañar el microbioma general usando tratamientos específicos tópicos como en:

  1. Otitis
  2. Intertrigos
  3. Dermatitis piotraumáticas
  4. Piodermas mucocutáneas
  5. Blefaritis
  6. Piodermas de superficie y algunas superficiales
  7. Sobrecrecimiento por malassezias
  8. Heridas recientes
  9. Dermatitis acral por lamido en algunas situaciones
  10. Saculitis anal
  11. Piodermas interdigitales
  12. Forunculosis localizadas (callos, saliencias óseas, acné)
  13. Onixis bacterianas y micóticas
  14. Querion dermatofítico

Como vemos, todas estas alteraciones cutáneas nos permiten recurrir a tratamientos tópicos que, si son lo suficientemente efectivos y son bien manejados en dosis y frecuencia, pueden evitar o reducir muchas veces el tratamiento sistémico y con esto la alteración de todos los microbiomas del organismo.

Cuanto más profunda sea la lesión o más diseminada, más probable es que necesitemos medicaciones sistémicas pero, siempre con la idea de combinarlas con una medicación tópica que actúe de forma coadyuvante y que permita limitar en el tiempo este tratamiento sistémico.

La citología cutánea nos permitirá tener idea de la profundidad de la dermatosis ya que, a medida que la afección es más profunda, aumenta el número de células inflamatorias granulocíticas y de macrófagos. En las lesiones de superficie solo veremos queratinocitos acompañados de microorganismos. Cuando se sobrepasa la membrana basal es cuando se manifiesta citológicamente la inflamación en toda su intensidad incluyendo eosinófilos y macrófagos activos cuando el folículo se rompe y se produce una forunculosis.

Macroscópicamente la profundidad se manifestará por evidenciar una dermatosis solo descamativa y eritematosa en las afecciones de superficie, desarrollando seborrea cuando se invaden las glándulas anexas y empezando a exudar cuando se acerca más a la membrana basal. Este exudado se puede hacer más hemorrágico y purulento cuando dicha membrana es sobrepasada por la infección. El aspecto homogéneo de la piel va alterándose a medida que se profundiza la lesión, ocasionándose pápulas-pústulas, erosiones, trayectos fistulosos y costras, cuanto más profunda.

Sabemos que podemos recurrir a diferentes formas  galénicas de medicación tópica como:

  • Discos
  • Espumas
  • Champús
  • Cremas
  • Lociones en espray
  • Solución en gotas
  • Geles

La elección de cada una dependerá de la facilidad de uso, el grado de penetración que pretendamos y la diseminación de la alteración.

Algunos champús tienen más capacidad de penetración por su composición y algunas lociones o sprays también pueden penetrar más gracias a sus componentes como el DMSO.

En la atención primaria veterinaria, conducida en general por médicos generalistas, es muy importante disponer de tratamientos tópicos efectivos que puedan resolver afecciones localizadas de la piel de forma empírica. El veterinario en general podrá distinguir la profundidad de la lesión gracias a su aspecto y por citología y, decidir el uso de combinaciones terapéuticas para intentar la resolución de dermatosis a corto plazo. Lógicamente, la no respuesta luego de siete a diez días deberá hacer replantear ese manejo terapéutico y realizar otras pruebas complementarias (antibiograma) o remitir el caso a un especialista.

Para concluir y después de todo lo mencionado, debemos tener muy en cuenta que la evolución en los últimos años de la medicina de animales de compañía, su convivencia con la familia humana, el concepto “one health” tan importante, y la gran implicación de los propietarios en los tratamientos de sus mascotas, nos están permitiendo dar cada día más importancia a los tratamientos tópicos dirigidos a tratar exclusivamente y específicamente la zona afectada sin alterar el ecosistema microbiano en general.

Accede para ver todo el contenido

Temas relacionados

Regístrate ahora Close










Ganadería
Animales de compañía



  • Pequeños animales


  • Porcino


  • Vacuno de leche


  • Vacuno de carne



  • Caballos


  • Ovino


  • Cunicultura


  • Avicultura


  • Peces















Conozco y acepto las condiciones de la colaboración y me responsabilizo de la veracidad de la información arriba enviada.

Acepto que me hagan llegar información comercial

Debes marcar al menos una casilla de interés y una línea de negocio

Close