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Perro con dermatitis atópica que acude por empeoramiento

Un Labrador Retriever macho de 6 años y 32 kg, con antecedentes de dermatitis atópica, llega a consulta porque sus lesiones cutáneas empeoran progresivamente.
Dermatología
Perro con dermatitis atópica que acude por empeoramiento

Un Labrador Retriever macho de 6 años y 32 kg, con antecedentes de dermatitis atópica, llega a consulta porque sus lesiones cutáneas empeoran progresivamente. Lo que empezó como pequeñas lesiones abdominales ha avanzado pese a los baños antisépticos con clorhexidina. Ahora el perro presenta prurito, dolor y decaimiento.

En la exploración aparecen pústulas, costras, áreas alopécicas y lesiones nodulares profundas. Algunas tienen exudado purulento y pequeños trayectos de drenaje, sobre todo en abdomen ventral, ingles y cara interna de los muslos.

La citología muestra inflamación neutrofílica con numerosos cocos intracelulares, compatible con infección estafilocócica. ISCAID recomienda que, en la pioderma profunda, la elección del antibiótico sistémico se base en cultivo y antibiograma, así que se toma una muestra profunda. El resultado es Staphylococcus pseudintermedius sensible a cefalosporinas de primera generación.

La infección ya ha sobrepasado la epidermis y el folículo superficial y ha producido una foliculitis profunda/furunculosis. En esta situación, el tratamiento tópico por sí solo no actúa adecuadamente sobre la infección profunda. Para evitar el riesgo de diseminación hematógena y progresión a septicemia, se recomienda combinar antibiótico sistémico y antiséptico tópico. El tópico se aplica en cuanto el dolor lo permita, y las guías aconsejan mantenerlo como coadyuvante.

El antibiótico elegido es el cefadroxilo, que ISCAID incluye entre los de primera elección cuando el aislamiento es sensible. En cuanto a la duración, ISCAID 2025 recomienda empezar con 3 semanas de tratamiento sistémico y revisar al paciente antes de que terminen. Si persisten lesiones profundas y evidencia citológica de infección, se continúa y se reevalúa aproximadamente cada dos semanas. El antibiótico se suspende cuando las lesiones han desaparecido y la citología no muestra infección.